Cuando pensamos en Chile, se vienen a la cabeza realidades tan dispares. Personas en situación de pobreza haciendo todo lo humanamente posible por salir adelante, personas con discapacidad que luchan por la inclusión, personas pertenecientes a pueblos originarios rescatando su identidad, personas privadas de libertad olvidadas por la sociedad.  Todos estos casos, para mí, representan la contradicción de una sociedad que dice modernizarse con los años. Claro, tenemos teléfonos mejores, televisiones a los que sólo les falta transmitir en vivo los olores, autos que nos pueden llevar a muchos lugares casi sin que tengamos que manejar, etc. Desde ese punto vista, quizás seamos más modernos. Pero, en mi opinión, estamos en constante involución. “Uno para todos y todos para uno” era la consigna, hoy ese lema es imposible, sería algo como” yo para mí y todos ojalá para mí”.

Esta introducción busca encaminarnos a la razón por la cual ONG Moviendo existe y se alimenta cada día. La sociedad condenó a algunos a la marginación, al olvido. Hemos dejado que sean lo que nos queda. Injusticia, desigualdad, pongámosle el nombre que queramos. Nos guste o no hemos sido cómplices de dictaminar cada una de esas condenas. Reconocer que está mal, dicen es el primer paso para la sanación. Teniendo el diagnóstico, buscamos el camino a una oportunidad de mejora. Proponemos algo simple y al alcance de todos: deporte, recreación y actividad física. No cualquiera, una de calidad que involucre valores como la empatía, la autosuperación, el compañerismo y otros que nuestra sociedad individualista ha olvidado.

Cualquiera de estas actividades genera enormes beneficios en la salud física y mental. Pero nosotros pensamos más allá. A través de estas actividades también podemos aprender a construir un mejor nosotros: son un espacio de encuentro, nos ponen a prueba en nuestras habilidades personales y sociales, nos ayudan a organizarnos, a compartir con otro un objetivo común.

Debemos ser capaces de crear una sociedad más acorde a nuestros tiempos, en sintonía con esa modernidad que nos gusta. Debemos ser capaces de entender al otro sin miedos,  con nuestra mente puesta en un cambio que nos acerque y que nos reconozca a todos como iguales sin importar de dónde vengamos o qué hagamos. Hemos elegido este camino, y queremos que más se sumen a nosotros, para que todos tengan voz, para que contribuyamos a transformar la sociedad a través del  deporte, la actividad física y la recreación.

Pablo

Por Pablo Fuenzalida Gálvez

Director Ejecutivo ONG Moviendo